La cadena de valor de los alimentos es el camino que recorre cada producto desde que se siembra hasta que llega al consumidor final. Comprender este proceso no solo nos ayuda a valorar el esfuerzo detrás de cada alimento, sino también a identificar oportunidades de mejora, eficiencia y sostenibilidad en el sector frutihortícola. 🌱🚜
A continuación, te contamos cómo funciona esta cadena, quiénes participan y por qué es tan importante para el desarrollo del país.
Todo comienza en el campo, donde productores trabajan día a día para cultivar frutas, verduras y hortalizas.
Aquí se definen aspectos esenciales como el tipo de cultivo, las prácticas agronómicas, el uso del agua, la fertilización y el manejo integrado de plagas.
👉 Es la etapa más sensible, porque depende del clima, del suelo y de la sanidad vegetal.
Una vez que el producto alcanza su punto óptimo, comienza la cosecha.
Luego, pasa por procesos como:
Selección y clasificación
Lavado
Acondicionamiento
Empaque según estándares de calidad
Trazabilidad para garantizar seguridad alimentaria
Esta etapa es clave para preservar la calidad y preparar la mercadería para su comercialización.
Los alimentos deben viajar desde las fincas hasta galpones, mercados o supermercados. Para esto, se usan:
Camiones refrigerados
Sistemas de conservación en frío
Rutas logísticas optimizadas
La eficiencia en esta etapa impacta directamente en la pérdida post-cosecha y en los costos finales.
Los productos llegan a:
Mercados mayoristas
Supermercados
Comercios de barrio
Venta directa o e-commerce
Restaurantes y gastronomía
En esta etapa intervienen diversos actores: distribuidores, corredores, mercados y puntos de venta.
Aquí es donde la demanda del consumidor empieza a jugar un papel clave.
Finalmente, los alimentos llegan a tu casa, restaurante o comercio.
El consumidor elige según:
Calidad
Precio
Frescura
Origen
Buenas prácticas del productor
La compra consciente genera un círculo virtuoso para toda la cadena.
Hoy la cadena de valor incorpora prácticas de:
Producción responsable
Reducción de desperdicios
Optimización del agua
Reutilización de envases
Energía renovable
Economía circular
Productores, mercados y consumidores tienen un papel clave en este cambio.
Porque permite:
Mejorar eficiencia y rentabilidad
Optimizar procesos logísticos
Reducir pérdidas
Garantizar inocuidad
Fomentar compras locales
Aportar transparencia al consumidor
Comprenderla ayuda a que todo el ecosistema frutihortícola funcione mejor.